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Resultado de Test: Dosha Vata

El dosha Vata como tienen éter y aire están gobernados por el cambio y la inestabilidad, por lo que su cuerpo tiende a cambiar deprisa.

Naturaleza y funciones de vata

Vata es el principio del dinamismo, el ritmo, las vibraciones y el movimiento que animan todas las cosas. Se le atribuyen las características del viento y el espacio y las siguientes cualidades: seco, ligero, frío, móvil, sutil y áspero. Volveremos a estos aspectos un poco más adelante.

Vata se expresa en el cuerpo por el movimiento de los impulsos nerviosos, la respiración, los procesos digestivos y la locomoción en general. Cualquier transmisión de información, por ejemplo, cuando se replica ADN y ARN en células, está relacionada con vata.

Asegura el correcto funcionamiento de los sentidos y la activación de emergencias naturales: estornudos, bostezos, micción, defecación y otros. Cuando está equilibrado, los procesos biológicos son armoniosos y su ritmo es adecuado, lo que se refleja en los ciclos de sueño, hormonas o menstruación, por ejemplo.

Por otro lado, este principio es responsable del entusiasmo, los impulsos, la creatividad y la curiosidad. Nos permite movernos en múltiples direcciones y abordar la realidad desde diferentes perspectivas.

Lugares de predominio

Aunque los tres doshas están presentes en todos los niveles del cuerpo, vata está presente principalmente en el intestino grueso (colon) y el sistema nervioso. También hay una marcada influencia vata en la parte interna de los muslos, cintura, pies, orejas, piel y huesos.

La constitución vata

Es importante distinguir en Ayurveda nuestra naturaleza profunda, reflejada por nuestra constitución física, del estado en que nos encontramos. Algunos cuestionarios nos ofrecen determinar nuestra constitución ayurvédica, pero estas pruebas tienen un alcance limitado que no puede igualar la experiencia de un terapeuta experimentado. No siempre es fácil diferenciar nuestra verdadera naturaleza de nuestro estado actual, que puede diferir según las circunstancias.

Para comenzar, es mejor detenerse en nuestros sentimientos del momento, los síntomas de luz o llanto que nos habitan y que reflejan nuestros desequilibrios (ver más abajo). Sin embargo, ciertas características fisiológicas revelan nuestras tendencias generales para expresar las cualidades y excesos de uno o más doshas.

Con respecto a la constitución vata, estos son los rasgos físicos típicos que se pueden encontrar en una persona en la que generalmente prevalece el principio vata:

  • marco delgado
  • cuerpo delgado o solo vientre prominente con sobrepeso
  • rasgos finos y angulares
  • asimetrías: caras, dientes, estructura ósea y otros
  • cabello y ojos oscuros
  • pequeños ojos brillantes
  • piel seca
  • Voz aguda o ronca

Síntomas y desequilibrios vata

Podemos darnos cuenta de que el principio vata es excesivo cuando ocurren ciertos signos y síntomas. Algunos desequilibrios son superficiales y ocurren debido a un exceso menor, mientras que otros están profundamente arraigados y resultan de una acumulación prolongada o un trauma significativo. Cabe señalar que las molestias debidas al exceso de dosha tienden a aparecer y desaparecer juntas, como los hilos de una tela que se levanta o descansa. Aquí hay una descripción general de lo que se puede sentir cuando este dosha está desequilibrado, en exceso:

  • Nerviosismo, ansiedad, miedo.
  • Hinchazón de la parte inferior del abdomen, hinchazón, flatulencia.
  • Dolores brillantes, crónicos, a veces impredecibles.
  • Sequedad de la piel y las membranas mucosas
  • Estreñimiento: las heces no ocurren todos los días
  • Diarrea leve, a veces crónica
  • Temblores, movimientos involuntarios
  • Interrupción de los ciclos corporales: sueño, hormonas y otros.
  • Emergencias naturales: micción, estornudos, eyaculación y otros
  • Coloración oscura de ojeras, piel y heces.
  • Irregularidad de los síntomas.

Cómo reequilibrar vata

Los doshas son para todos los fines prácticos siempre excesivos cuando se les molesta. En consecuencia, las cualidades opuestas a las mencionadas anteriormente para vata compensarán estos excesos: cremoso (graso y húmedo), pesado, caliente, estable, grueso y suave. Los consejos dados para calmar los vata son aplicaciones concretas de estas características. Una multitud de comportamientos y medios permiten ponerlos en práctica para atenuar las consecuencias de un dosha exacerbado.

Actitud: Alguien que sufre un desequilibrio vata tendrá la ventaja de calmarse, encontrar su centro y su zona de confort. Una buena manera de hacer esto es concentrarse en su respiración, enfocando su atención en otro lugar que no sea la charla de la mente. Cultive la confianza, cuídese y esté atento a los límites de su cuerpo para encontrar la seguridad que falta en caso de vata excesiva.

Hábitos de estilo de vida: para calmar los vata, se trata de reducir el movimiento y la cantidad de actividades, simplificar la vida diaria y mantener un estilo de vida saludable para promover la seguridad y la estabilidad. Evitar el agotamiento, estimular constantemente los sentidos o exponerse demasiado a los elementos permitirá que el cuerpo recupere su zona de confort. Acostarse temprano tendrá un impacto inesperado en los síntomas de vata en general. Del mismo modo, engrasar bien la piel y evitar cualquier tipo de secado es esencial para manejar un desequilibrio vata.

Alimentos: los alimentos húmedos, ligeramente grasos, pesados ​​y a menudo calientes son más adecuados para vata. Sin embargo, es importante no comer en exceso, comer con más frecuencia que el promedio en un día, hasta cinco comidas pequeñas y refrigerios por día. En general, los alimentos y comidas cuyos sabores predominantes son dulces, un poco dulces, agrios y / o salados se calmarán. Algunas especias y un poco de sabor picante, como la pimienta fresca o el jengibre, ayudarán a digerir bien. También es importante evitar comer demasiadas verduras de Solanaceae: papas, tomates, berenjenas, pimientos verdes y cebollas crudas. El secreto de una dieta ayurvédica está en la moderación y la sensación de los efectos de los alimentos de acuerdo con nuestra capacidad para metabolizarlos.

Plantas medicinales: las plantas calmantes y los tónicos nerviosos como la manzanilla, la verbena, la avena de flores, el bálsamo de limón y la hierba gatera son los preferidos para el vata. Las plantas indias incluyen ashwagandha y shatavari, las cuales son reconocidas como tónicos suprarrenales y funciones sexuales, por lo tanto, energía vital. Por otro lado, también están indicadas las llamadas plantas carminativas, es decir, que dispersan los gases intestinales y promueven la digestión. Los mejores carminativos son el comino, el hinojo y el cardamomo, pero cualquier especia o planta aromática también será adecuada: albahaca, tomillo, menta, romero, semillas de alcaravea, semillas de apio, etc.

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